DESCRIPCIÓN: La obra mural se construye a partir de un diálogo entre el entorno y la identidad del lugar. El fondo, compuesto por elementos visuales vinculados al deporte, actúa como una referencia directa a Decathlon, integrando así la esencia del espacio en el que se ubica la intervención. Este lenguaje dinámico y enérgico conecta con la actividad, el movimiento y el estilo de vida activo que define al contexto. En contraste y, a la vez, en armonía con este fondo, emerge en el centro un rostro femenino tratado como si estuviera construido en cristal. Esta figura delicada y translúcida simboliza el mar Mediterráneo, evocando su carácter cambiante, su fragilidad y su fuerza contenida. La textura cristalina sugiere tanto la belleza como la vulnerabilidad del entorno natural, estableciendo una conexión emocional con el espectador. La fusión de ambos elementos —el deporte como expresión de acción humana y el Mediterráneo como símbolo de origen y vida— genera un equilibrio entre energía y calma, entre lo físico y lo emocional. De este modo, la obra no solo dialoga con el espacio comercial, sino que también invita a reflexionar sobre la relación entre el ser humano, su actividad y el medio natural que lo rodea.